El nuevo proyecto no solo cuenta con un ascensor –en este caso más «escondido»–, sino que también recoge la instalación de una rampa de hormigón, paralela a la escalera de piedra, con poca pendiente, que daría paso a una segunda rampa, en este caso mecánica y bidireccional, que llegaría hasta arriba de la escalera italiana, a la altura del consiguiente elevador, que se proyecta construir bajo el puente del Postigo, en el lugar que ahora ocupa la casa de los ‘scouts’, de propiedad municipal. Junto a la rampa mecánica también se prevé la ejecución de una escalera cómoda que podrán utilizar todos aquellos que no tengan problemas de movilidad. Para ello tendrán que reducir el espacio de la escalera de piedra, si bien ésta no se eliminaría del todo en ningún caso, aunque sí contaría con algunas modificaciones necesarias.
En lo que respecta al ascensor, el proyecto contempla una estructura de vidrio, que daría al Paseo Blanco de Cela. Para ello se tendrá que nivelar, previsiblemente con una escalera, el terreno, ya que está por debajo de la altura del suelo. Mencionar que el lienzo de la muralla cuenta con una zona de protección de 12 metros y no se plantea que haya ningún elemento adherido a la misma. Entre la muralla y el ascensor habrá unos tres metros de separación.
Este proyecto está integrado en el PGOU y a la espera del visto bueno de la Comisión de Patrimonio. Si esto ocurre este mes, el alcalde astorgano aseguró que podría incluso estar licitada la obra antes de terminar la legislatura, si no, la idea es que al menos el proyecto de Dios quede aprobado para que la obra arranque con el nuevo gobierno.
Los municipales también explicaron que existen otros accesos de cara al futuro; en este caso en la zona del Seminario, en el Melgar y el Mirador.
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